Ir al contenido principal

44. La explotación del deseo.

El capitalismo gobierna actualmente los destinos del planeta; no hay un solo rincón del mundo que no escape a sus efectos. La relación establecida entre el mercado y el capitalismo permite la explotación del deseo humano. El mercado promete toda una serie de objetos que colmarían el deseo. Pero el deseo no tiene un objeto que lo colme; si dicho objeto existiera, en cuanto se obtuviera el deseo moriría.

Con el mercado se desencadena un consumismo alocado. Cada vez que se promete al individuo el último objeto de deseo -el carro más lujoso, el equipo de sonido más potente, la computadora con más memoria, etc.- el deseo es relanzado, precisamente porque no hay el objeto que lo colme; pero el mercado hace creer con su propaganda que lo que falta está en el mercado, que se debe comprar ese nuevo objeto para satisfacer el deseo.

De la relación capitalismo-mercado, que con ayuda de la ciencia hace posible la distribución de los mismos productos en todo el mundo, resultan cinco consecuencias:

La toxicomanía, la cual aporta mucho dinero al capitalismo. En ella un sujeto está pegado a su objeto de deseo: la droga, aislándose de todo lazo social.

El segregacionismo: El poder segregacionista de la ciencia explota el racismo cuando, por ejemplo, saca a la luz investigaciones que dicen que los blancos son más inteligentes que los latinos y los negros.

El cuerpo es mercadeado: hay una oferta del cuerpo humano en el mercado, lo que se observa en el tráfico de niños para su adopción, las madres que “alquilan” su útero para tener un niño, el tráfico de órganos, la cosmética -la cual promete al las personas un cuerpo perfecto: más o menos senos, más «derriere», nada de grasa, etc.-

El saber se ha convertido en un objeto capitalizable, por esta razón las investigaciones científicas ya no obedecen a un espíritu de investigación, sino a un interés de lucro.

La ciencia no se detiene, por esta razón se han tenido que crear comités de ética, para ponerle un límite a las investigaciones científicas, como, por ejemplo, en la manipulación genética y la clonación.

Comentarios

Entradas populares de este blog

340. El goce es lo opuesto al placer.

En el psicoanálisis, goce y placer son fundamentalmente opuestos. El placer tiene que ver con lo que hace desaparecer la tensión, de tal manera que el placer es lo que le pone un límite al goce. El goce, en cambio, "es siempre del orden de la tensión, del forzamiento, del gasto, incluso de la hazaña. Incontestablemente hay goce en el nivel donde comienza a aparecer el dolor, y sabemos que es sólo a ese nivel del dolor que puede experimentarse toda una dimensión del organismo que de otro modo aparece velada" (Lacan citado por Rodríguez, 2006).

Lo que Freud llamó “principio del placer”, no es otra cosa que reducción de una tensión; se experimenta tensión antes de presentar un examen, y se siente un descanso -placer-, cuando se sale de ese compromiso. El paradigma del placer es el orgasmo: es la máxima experiencia de placer en el momento en que hay alivio de la tensión sexual -la cual está del lado del goce-. El goce, el cual se experimenta en el cuerpo -se necesita de un cuerpo…

10. Los hijos de padres alcahuetas.

El padre alcahuete es aquel que encubre a su hijo en algo que se quiere ocultar. Si esta es la posición subjetiva de un padre, esto tiene consecuencias en el hijo. Algunas son: Éste no asume ninguna responsabilidad sobre las consecuencias de sus actos; justifica sus faltas y le echa la culpa a otros; esta dispuesto a reclamar todos sus Derechos sin pensar en sus Deberes: Cree tener derecho a todo, por sobre todo y todos. Son hijos egoístas; este individualismo los conduce a un hedonismo desmedido. Suelen ser sujetos caprichosos; se aburren y se deprimen fácilmente, sobre todo cada vez que encuentran obstáculos en su vida; no disfrutan de actividades comunes y corrientes; no encuentran satisfacción en las pequeñas cosas de la vida; son volubles, intransigentes, intolerantes, malgeniados, agresivos y anárquicos. No saben que quieren en la vida; viven el presente sin pensar en el futuro. Son dependientes del padre que los alcahuetea, a la vez que la relación con éste es demandante, tensa…

461. ¿Existe el TDAH? «A hijo hiperactivo, padre sin autoridad»

Leon Eisenberg, el inventor del término “hiperactividad”, dijo poco antes de morir, a sus 87 años, que el TDAH es una enfermedad ficticia, que él la inventó para responder a un síntoma que se viralizaba a mediados del siglo XX. Se trata de niños que encuentran dificultades para aprender, porque son inquietos, no prestan atención, no obedecen, son distraídos, “elevados” e “himperativos”, como dicen algunas de sus madres al describir el trastorno, es decir, niños que hacen demandas que habría que atender con inmediatez, antes de que hagan un berrinche. Es un síntoma que se presenta fundamentalmente en el contexto educativo, que responde a las demandas educativas: atención, obediencia, quietud, disciplina, etc. Pero, ¿qué niño no es inquieto?, nos podríamos preguntar.

A mediados del siglo XX la causa de dichos comportamientos se asoció a un daño cerebral. Tomaban fuerza las neurociencias y los psicólogos se fueron a buscar la causa de los comportamientos en el cerebro. Con la hipótesis ne…