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Mostrando entradas de abril, 2010

61. Ética, medicina y salud.

Tanto la medicina como la ética hacen referencia a la norma. La ética se puede definir a partir de la norma, como el discurso en el cual se plantean modelos de conducta, de buen comportamiento, etc. Entre la medicina y la ética hay una conexión dada por la norma; tanto así, que en la historia de la medicina hubo un momento en que ética y salud se identificaban. La ética antigua intervenía significativamente en la medicina, y esta era casi un capítulo de la ética. Por esta razón la medicina decía cómo comportarse bien, como estar en armonía con la naturaleza, mantener el cuerpo en forma y tener buena salud.
En la televisión norteamericana -y mundial- se puede hallar una forma moderna de la ética de la antigüedad: son los programas de ejercicios que se transmiten y que ayudan a las personas a cuidar el cuerpo, desarrollarlo, mantenerlo delgado, fuerte y sano. Hoy, como ayer, se ha vuelto un deber ético mantener la salud física y mental. Pero en el modo contemporáneo universal, a través d…

60. Egoísmo y altruismo.

El ser humano suele reivindicar para sí mismo una libertad individual siempre anhelada, pero esta suele experimentar una serie de limitaciones en virtud del desarrollo cultural. La libertad individual no parece hacer parte de los patrimonios de la cultura. De hacer cumplir esas limitaciones -que se traducen en normas, leyes y reglamentos impuestos a los seres humanos para que puedan vivir en comunidad-, se encarga la justicia, y ninguno de sus integrantes estará exento de ajustarse a ella. Por esto el esfuerzo libertario de ciertos sujetos se dirige contra determinadas formas y exigencias de la cultura, o contra ella en general. Pero el conflicto existente entre la libertad individual y la denominada voluntad de la masa, tiene en la cultura un carácter permanente. ¿Será posible hallar un equilibrio entre las demandas de los sujetos y las exigencias culturales de la comunidad?
Tanto la evolución cultural como el desarrollo del sujeto son procesos de gran importancia para toda la humanid…

59. Lo mental no anda.

Cuando se habla de “patología” en el ser humano, se alude a un daño, a un desorden en el cuerpo físico. El organismo humano como tal, suele tener, si no ha sido dañado o maltratado en alguno de sus órganos, un funcionamiento armónico y saludable. Si algo no funciona o funciona mal, entonces hay enfermedad, es decir “patología”. Pero esta palabra también se emplea a propósito de la mente, de la psique humana.
Los trastornos mentales o “psicopatológicos”, hacen referencia a que algo “no anda bien” en la mente de un sujeto. La “psicopatología” describe los trastornos mentales en la medida en que lo psíquico es considerado como un órgano más del cuerpo, el cual tiene como función fundamental, ayudar a la adaptación del ser humano a la realidad. El hecho de considerar la mente como un órgano, es lo que ha llevado a la ciencia contemporánea a reducir toda psicopatología a la ciencia del cerebro; es decir que la causa de la enfermedad mental se la busca únicamente en la materia gris.
En los an…

58. Frankestein hoy.

En Francia existe desde hace algún tiempo un Comité Estatal de Ética, cuya función es la de impedir a los científicos ir más allá de un cierto límite en las investigaciones bioquímicas y genéticas, para que no pongan en peligro a la humanidad. La ética es algo del ser humano en tanto ser racional y no en tanto ser biológico. Hasta ahora no se sabe del primer científico que se haya propuesto buscar el neurotransmisor de la ética. Pero con ese empeño que se observa en la ciencia contemporánea por localizar todo lo humano en el cerebro o el ADN, no será extraño oír hablar próximamente del cromosoma o la neurona de la ética.
Hay sí ocasiones en que la ética se entrelaza con la biología, con la medicina. Ejemplo de esto es el esfuerzo de la cultura moderna para que la ciencia tenga presente la dimensión ética. El ser humano se preocupa hoy más que nunca por las consecuencias de sus investigaciones científicas. Y entre los malestares de la cultura moderna habría que incluir el miedo a dichas…

57. Intolerancia y miseria psicológica.

Cuando un ser humano objeta el estado de imperfección de la sociedad y lo poco que satisface sus deseos de llevar una vida feliz, no por ello se está mostrando enemigo de la cultura, sino que está ejerciendo su derecho a reclamar. La humanidad ha de llegar a familiarizarse con la idea de que hay dificultades inherentes a la esencia de la cultura que ninguna reforma podrá salvar.
Una de esas dificultades es la que se presenta cuando se unen en el amor una multitud de seres humanos, con tal de que otros queden por fuera de dicho conjunto, para manifestarles sus impulsos agresivos. A este fenómeno de la psicología de las masas, el psicoanálisis lo llama “narcisismo de las pequeñas diferencias”. En él se discierne una satisfacción relativamente cómoda de la humana inclinación agresiva, por cuyo intermedio se facilita la cohesión de los miembros de una comunidad. No hay nada que una más a los palestinos que su agresión hacia los israelitas, y viceversa. Y así como sucede entre estos pueblos…

56. El ideal del comunismo.

Uno de los ideales que alentó el comunismo fue el de la igualdad entre todos los hombres, lo cual tendría como efecto la creación de una sociedad más justa. La lucha comunista fue fiel a la idea de que la institución de la propiedad privada es la que corrompe al ser humano y que la posesión de bienes privados es lo que proporciona al sujeto el poder y la tentación de abusar de sus semejantes. Así pues, si se cancela la propiedad privada, si todos los bienes se declaran comunes y se permite participar en su goce a todos los miembros de una comunidad, desaparecerán la maldad y la enemistad entre los humanos.
El problema es que la agresión no ha sido creada por la institución de la propiedad privada; ella ha reinado sin limitaciones en todas las épocas de la historia de la humanidad; se la encuentra en la crianza de los niños y constituye el trasfondo de todos los vínculos de amor y ternura entre las personas; básicamente se la encuentra tras de todo lazo social. Y si sucede, como sucedió…

55. Ética, cultura y pulsión de muerte.

La ética hace parte fundamental de la cultura. Ella permite establecer una diferencia entre los actos de los seres humanos, las cuales son valorados como buenos o malos. La cultura ha determinado que aquellos sujetos que por su comportamiento hacen mal o daño a la humanidad, deben recibir un castigo. El castigo, que también es inherente a la cultura, es el medio más efectivo con el que cuenta la sociedad para transmitir a los sujetos un sentido de responsabilidad sobre las consecuencias de sus propios actos.
A la ética se la llama ciencia de lo moral, arte de dirigir la conducta; como producción cultural de una sociedad, busca la regulación de los vínculos recíprocos que se establecen entre los sujetos. Se suele pensar que el ser humano tiende a buscar su propio bienestar y el de los demás, pero el psicoanálisis verifica, una y otra vez, que lo malo no solo es lo perjudicial y dañino para un individuo, sino también lo que anhela y lo que en muchas ocasiones le brinda placer. Se trata, …

54. Sentimiento de culpa y educación.

Existe la idea, dentro de ciertas prácticas pedagógicas e inclusive psicológicas, de que si a un niño se lo educa exigiéndole el cumplimiento de sus deberes e imponiéndole límites razonables a su comportamiento, de adulto será un hombre “reprimido”, que no gozará de la vida y que se sentirá culpable por pensar o hacer cosas que quisiera emprender. A raíz de esta creencia, se ha considerado que la educación de un niño debe estar libre de represiones, límites, sanciones, etc. El psicoanálisis ha comprobado que la severidad del sentimiento de culpa desarrollado por un niño, en modo alguno se puede explicar por la severidad del trato que haya experimentado en su infancia.
Con respecto a los dos principales tipos de educación, el psicoanálisis sabe, como lo sabe la mayoría de los sujetos, que “todo extremo es vicioso”: Una educación excesivamente severa o demasiado consentidora, tienen efectos nocivos en el psiquismo del niño.
El padre que tiene con su hijo un comportamiento desmedidamente b…

53. Esclarecimiento sexual.

El tema de la primera relación sexual en adolescentes no deja de ponerle los “pelos de punta” a muchos padres. Estos se habrán preguntado sobre cómo y cuándo esclarecer los asuntos de la vida sexual a sus hijos, sobretodo cuando llega ese período de la vida de los niños en que se despierta una intensa curiosidad por estos temas. Dicha curiosidad la puede avivar, no solo la televisión, sino también el nacimiento de un hermano, el descubrimiento de la diferencia sexual, o querer saber sobre lo que hacen los papás en la cama -cuando se encierran en la habitación o están solos-.
A la pregunta de si es pertinente brindar instrucción sexual a los niños, el psicoanálisis responde, sin duda, que sí. Sí es lícito aclararles los hechos de la vida sexual humana. Habría que discutir sobre la edad en que convendría hacerlo y de qué manera. La supuesta “pureza” de los niños no se preservará mediante la ignorancia.
Hay padres prejuiciados que creen que los niños no muestran interés alguno por los enig…

52. Sentimiento de culpa y necesidad de castigo.

El psicoanálisis ha encontrado que en el ser humano su conciencia moral presenta una peculiaridad que, a su vez, posee un carácter paradójico. Consiste en que la conciencia moral se vuelve mucho más rigurosa en la medida en que el sujeto es cada vez más virtuoso; para decirlo de otra manera, aquellos que más se acercan a la santidad, son los que con más tenacidad se reprochan sus errores, faltas o pecados. Una conciencia moral más severa y vigilante sería el rasgo característico del sujeto virtuoso.
El psicoanálisis también ha verificado la existencia en el ser humano de una voluntad, generalmente inconsciente, por hacerse a una sanción, es decir, por autocastigarse. Y nada mejor que una racha de supuesta “mala suerte” para satisfacer dicha necesidad de castigo. La conciencia moral suele promover su poder sobre el sujeto aprovechando las frustraciones con las que necesariamente se encuentra toda persona en la vida. Aquella se comporta de tal manera que si al sujeto le va bien, su conci…

51. El bien y el mal.

¿Cómo aprenden los sujetos a distinguir el bien del mal? Es claro que los seres humanos no nacen con un saber sobre lo que es bueno o malo, conveniente o inconveniente, para ellos y para sus semejantes. Dicho saber viene del exterior; es siempre una influencia externa lo que determina lo que es malo o bueno para alguien.
El origen de dicha influencia, según lo piensa el psicoanálisis, está en el desvalimiento y la dependencia del sujeto para con sus padres. Dicha dependencia el psicoanálisis también la designa como angustia frente a la pérdida de amor. Se la puede denominar así debido a que si, por ejemplo, un niño pierde el amor de sus padres, de quienes depende, queda también desprotegido frente al mundo exterior y sobre todo frente al peligro de que ellos, que son considerados por el niño mucho más fuertes y poderosos, le muestren su superioridad castigándolo por las cosas que ha hecho mal.
Lo que en un comienzo se considera malo es aquello por lo cual el niño es amenazado con la pér…

50. La conciencia moral.

El psicoanálisis ha establecido que la conciencia moral se forma a partir de la introyección o incorporación dentro de sí de la inclinación agresiva propia del ser humano; esto constituye la principal herramienta de la que se vale la cultura para volver inofensivo el gusto que tienen los sujetos por agredirse unos a otros.
Este tema introduce el problema de la capacidad que tiene el ser humano para diferenciar el bien del mal. Dicho entendimiento no es ni originario, ni innato; el sujeto no nace aprendido para distinguir el bien del mal. Es una influencia exterior, ya sea una moral religiosa o una ética social, la que determina lo que es malo o bueno para alguien, influencia que deberá introyectarse por la vía de una identificación.
Como conciencia moral, la agresividad está lista para ejercer contra el sujeto la misma severidad agresiva que ella habría satisfecho de buena gana en sus semejantes. El psicoanálisis designa como conciencia de culpa a la tensión que se produce entre esa par…