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67. Transformación de la familia.

El discurso psicoanalítico puede dar cuenta de la estructura de la familia contemporánea, la cual es llamada por los que la estudian “familia conyugal”, es decir, la familia que se constituye por la vía del matrimonio.

La familia en su forma actual es el resultado de una transformación profunda cuyas consecuencias se miden en la reducción de su extensión y en una contracción de la misma. La reducción de la extensión se observa claramente en la disminución del número de hijos por pareja, el cual tiene motivaciones tanto económicas como ecológicas. Económicas porque en los tiempos modernos se hace cada vez más costoso sostener una familia, y ecológicas porque ya son muchos los seres humanos que habitan este planeta, por lo que una de las grandes preocupaciones contemporáneas -aunque la mayoría de las personas no piensan mucho en esto- y del futuro cercano, es y será cómo darle alimento a los millones de habitantes que hay y que vendrán.

En cuanto a la contracción que ha padecido la familia, esta se refiere al número de relaciones posibles entre sus miembros. Claro, si hay menos integrantes en ella, el número de lazos posibles se limita. Anteriormente la familia era numerosa y la cantidad de relaciones con hermanos, primos, tíos, etc., eran abundantes y ricas en experiencias.

Dicha contracción no quiere decir para nada simplificación, es decir, no porque la familia sea menos numerosa y sus lazos más limitados, no por eso las cosas son ahora más fáciles; por el contrario, la tesis del psicoanálisis es que la familia moderna, en su oposición a la familia antigua (numerosa), se ha contraído en su forma, pero se ha vuelto más compleja en su estructura. Es decir que, precisamente, por la reducción en sus elementos, los lazos de amor (todo lo que tiene que ver con apego, sobreprotección, devoción, etc.) y de odio (lo que tiene que ver con celos, rivalidad, desavenencias, etc.) se han exacerbado, complicándose así la permanencia y la salida de los hijos de su círculo familiar. Por esto los padres de familia de hoy se preguntan si un hijo debe o no tener uno o varios hermanos, para brindarle compañía y otras experiencias a aquel.

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