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230. Interpretación de un texto escrito en la investigación.

¿Cómo se interpreta un texto escrito? ¿Acaso éste se interpreta igual a como se interpreta el inconsciente? El trabajo de interpretación de un texto consiste en determinar el sentido que el texto asigna a cada uno de sus términos, sentido que es efecto de la relación que establece dicho término con los demás términos del texto, es decir que cada noción, cada idea, cada párrafo, se define por las relaciones que tiene con las demás nociones, ideas y párrafos dentro del mismo texto. Esto es absolutamente consecuente con la lógica misma del significante: “un significante sólo vale en relación a otro significante” (Miller, 1991, p. 17), de tal manera que un significante sólo adquiere sentido en su relación con otro significante; el significante es el que crea, por sus permutaciones, el significado. Interpretar un texto consiste, entonces, en producir el sentido que el mismo texto impone por las relaciones que se establecen entre sus términos; cada uno de los términos de un texto adquiere su sentido a la luz del conjunto de términos de la frase o el texto. En otras palabras, es “...permitirle a un texto decir lo que éste pretende decir.” (Pérez, 1997, p. 24) En esto cosiste el trabajo de interpretación en el comentario de texto.

Al comentario de texto también se le denomina «lectura analítica», la cual es una lectura en tres tiempos y que vincula el acto de leer con la investigación. Los tres tiempos de la «lectura analítica», según Pérez (1997), son: la lectura intratextual, la lectura intertextual, y por último, la lectura extratextual.

“La lectura intratextual es un primer tiempo de lectura que aspira a investigar un texto, para intentar establecer, sólo desde el texto mismo, lo que éste dice.
"La lectura intertextual, segundo tiempo de lectura, en el cual se pretende cotejar y someter a discusión unidades de análisis (párrafos, conceptos, enunciados, etc.) de dos o más textos, de uno o varios autores.
"La lectura extratextual, tercer tiempo de lectura, que pretende ubicar un enunciado, o un conjunto de enunciados, como campo referencial explícito en el cual, se supone, debe inscribirse la lectura del texto de base.” (Pérez, 1997, p. 8)

De estos tres tiempos, el que más peso tiene como procedimiento de investigación, es el primero, ya que la lectura intratextual le exige al lector tomar “como único objeto de lectura el texto mismo, en su mayor integralidad y literalidad posible, es decir, que realice una lectura sólo a partir del conocimiento que debe tener de los códigos lingüísticos allí utilizados.” (Pérez, 1997, p. 10)

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