81. La función materna.

La función materna no sólo la ejerce la madre biológica, sino también cualquier sujeto, incluso el padre. La función de toda madre es cuidar del hijo: protegerlo, alimentarlo, brindarle afecto, etc. El ser humano nace en una posición de «indefensión» absoluta tal que necesita de la ayuda de otro para poder sobrevivir, de tal manera que se establece una relación de dependencia absoluta para con el sujeto que cumple con esa función y que llamamos materna.

La otra relación que se establece entre un hijo y su madre es una relación de «dependencia de amor». En ella la madre ama a su hijo en la medida en que lo ha esperado y deseado. El amor y el afecto constituyen también un alimento esencial para el buen crecimiento de toda criatura humana.

Entonces, un niño al nacer no sólo se las tiene que ver con otro que lo nutre, sino también con otro que lo desea, y que por desearlo, lo ama. Se establece así una relación bastante estrecha entre la madre y su hijo, una relación de la que depende toda la constitución subjetiva, psicológica, de ese ser y que determinará su historia como sujeto, como ser sexuado y como alguien capaz de establecer o no vínculos de amor y de trabajo con otros sujetos.

Si una mujer desea un hijo, es porque ese hijo puede venir a colmar su deseo, puede venir a satisfacer esa falta que es el deseo. Y un hijo, ¿qué desea? Lo único que puede desear todo hijo es ser deseado por su madre, ser el objeto de deseo de la madre. El niño, en este caso, nace ocupando un lugar privilegiado que determina su posición subjetiva en un primer momento: él es el objeto de deseo de la madre. Pero esto debe cambiar; lo mejor que le puede pasar psicológicamente a un niño, es que él deje de ocupar ese lugar de ser el objeto de deseo de la madre, o para decirlo de otro modo, que el amor que le brinda su madre, sea un amor con límites. La experiencia demuestra lo dañino que puede ser un amor sin límites, un amor incondicional entre una madre y su hijo. Por eso es importante que esa relación madre-hijo sufra una separación, y aquí es donde interviene el padre.

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