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102. Mujeres y derechos.

El desarrollo del tema de las mujeres en este siglo, es correlativo de la extensión del «discurso de los derechos humanos», derechos que, por supuesto, incluyen a las mujeres. A dicho discurso hay que agregar la extensión de los ideales de la justicia distributiva, es decir, la distribución de los bienes y servicios de una sociedad de forma equitativa entre los miembros de una comunidad.

En este punto se encuentra una dificultad: mientras más triunfa la ideología, el discurso de la justicia distributiva y de los derechos humanos, más aparecen en el horizonte toda una serie de fenómenos que contrarían a la justicia y a los derechos: pobreza, marginamiento, violaciones de los derechos humanos, segregación, impunidad, etc. Es como si el Dios de la religión tuviera dos caras: la del padre bueno, justo, amable, y la del padre cruel, injusto y feroz. El asunto es, que mientras más se invoca al bien, pareciera que más se exterioriza el mal.

Pero, esta problemática, ¿qué tiene que ver con las mujeres? Pues conque el discurso de los derechos humanos y la justicia distributiva ha llevado a las mujeres a conquistar una nueva posición en la sociedad: ahora las mujeres tienen derecho a trabajar. Hasta hace poco las mujeres no disfrutaban de este derecho, pero ellas han demostrado suficientemente lo eficientes que pueden llegar a ser y lo dispuestas que están para enfrentar la lucha en el campo laboral. No obstante, su trabajo ha introducido una tensión entre los éxitos profesionales y lo que se puede denominar la vida afectiva; se trata de una tensión entre el trabajo y el amor.

Los éxitos profesionales de las mujeres también han hecho más difícil la relación de pareja. Al parecer, los maridos de estas mujeres -por supuesto que no todos-, no soportan bastante bien el hecho de que su mujer sea tan -o más- exitosa en el ámbito profesional que ellos mismos. Esto ha introducido otra tensión, una tensión que se suma a la ya mencionada entre el trabajo y el amor, y es la tensión de la pareja que se sumerge en la rivalidad profesional.

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