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164. Sentimiento de culpa y lazo social.

El superyó es una instancia psíquica establecida por el psicoanálisis para pensar el funcionamisnto del psiquismo de hombre; la conciencia moral es una de las funciones que Freud le atribuye al superyó, junto a las de vigilar, enjuiciar y castigar las acciones y los propósitos del sujeto, es decir que el superyó ejerce una censura sobre los actos e intenciones del sujeto y lo hace sentir culpable.

El sentimiento de culpa es equivalente a la severidad de la «conciencia moral»; es la percepción que tiene el sujeto de ser vigilado en todos sus actos, incluido el acto del pensar. Popularmente se ha representado a la conciencia moral como un diablito y un angelito que, situados a cada lado de los oídos del sujeto, le hablan y le reclaman por manejarse bien o por manejarse mal. No importa si el sujeto se maneja bien o mal, igual, siempre habrá un reclamo por parte del superyó. Ahora bien, ¿qué tiene que ver el superyó, el sentimiento de culpa del sujeto, algo que parece tan personal, tan íntimo, con la cultura y con lo social?

Primero hay que decir que para el psicoanálisis, «el sentimiento de culpa es la patología de la responsabilidad», es decir, que el sentimiento de culpa es la enfermedad de la responsabilidad ética de un sujeto. El sentimiento de culpa es la manifestación patológica de la responsabilidad ética en el ser humano. El sentimiento de culpa significa que el sujeto se siente responsable de cualquier cosa: de haber bebido, de haber maltratado, de haber pensado o deseado algo, etc. El sentimiento de culpa es un afecto del sujeto en la medida en que él es un sujeto ético, es decir, responsable, y en este sentido, si por algo es importante el sentimiento de culpa en relación con la cultura, es porque dicho sentimiento es el fundamento mismo del lazo social, es decir, que gracias a que existe en el sujeto un sentimiento de culpa, él puede establecer vínculos sociales y por lo tanto, hace existir a la cultura.

El sentimiento de culpa es lo que nos permite saber que ahí, frente a nosotros, tenemos un sujeto capaz de responder. Un sujeto responsable es un sujeto que responde por lo que hace y lo que dice; esta es la razón por la que sólo se puede castigar al hombre que se considera responsable de sus propios actos. El sentimiento de culpa es un afecto del sujeto en la medida en que él es un sujeto ético, de tal modo que toda persona ética estará afectada por sentimientos de culpa. El sentimiento de culpa es, entonces, el fundamento mismo del lazo social, ya que se necesita de un sujeto capaz de responder, capaz de ser responsable, para que haya vínculos sociales.

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